martes, marzo 10, 2009

Gente


"Durante siglos, nuestra Cultura nos ha preparado para aceptar el mesianismo, para creer en Cerebros Clarividentes, Seres Iluminados capaces de resolver buena parte de los problemas del mundo. Somos los hijos de una Civilización fundada en el elitismo, en la separación entre los “ilustrados” y las masas ignorantes, sustentada por el prejuicio de que una minoría de “gentes cultivadas” debe educar a una grey supersticiosa y confundida, manipulable en virtud de su no-saber.
En “El Político”, Platón sancionaba ya este abismo entre los “domesticadores” y los “domesticados”. La ontología, la teología y la teleología, incardinadas en nuestra tradición cultural, nos han facultado para aplaudir determinadas posiciones de autoridad, para asumir roles subalternos, para admitir la posibilidad de un Dirigente Filantrópico...
...Si pudiera abrigar esperanzas, me diría, no obstante, que las “crisis terminales del Capitalismo”, conmociones socio-económicas que nos visitarán cada vez con peor gesto, habrán de llevarnos necesariamente a otro mundo, a pesar de Obama y hasta gracias al cadáver político y filosófico de todo lo que Obama representa: la vigencia del nefasto “culto a la personalidad”, del “elitismo” intelectual y moral, de los bajos instintos mesiánicos y del muy homicida providencialismo de Occidente.
Pero soy un hombre desesperado... Actualización de los conceptos filosóficos y de las categorías epistemológicas que arroparon y encumbraron a Hitler y a Stalin, optimización de muchos de sus procedimientos coercitivos, Obama encarna la promesa de aquel “campo de concentración al aire libre”, donde la disensión se extingue, que tanto temiera Adorno, y la garantía de muchos auschwitzs regionales para aniquilar puntualmente la diferencia. Por el modo en que Obama ha seducido, podemos temernos lo peor."

(Pedro García Olivo)